LA YENKA

La machada de Macron

ADELANTE. Ya que la política es puro espectáculo, me bailo hoy una Yenka en plan comedia musical con el nuevo presidente Francés Emmanuel Macron. La secuencia de como aguantó los prepotentes apretones de manos de Trump, hasta conseguir que fuera este quien retirara la suya, se está convirtiendo en todo un símbolo que viene a compensar el insultante empujón que el americano dio hace unos días al presidente de Montenegro. A este paso, habrá que controlar a Trump a base de patadas en los cataplines.

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LO QUE HAY

Se compran voluntades

El gobierno del PP está consiguiendo la aprobación de sus presupuestos a golpe de talonario. Las negociaciones habidas con Ciudadanos, PNV y el representante de Nueva Canarias, así lo demuestran.

Esta manera de negociar proyectos de ley para que salgan adelante no es nada nuevo. Pero con frecuencia olvidamos que los acuerdos de este calibre se sustentan en el poder negociador de ambas partes, algo que no todos tienen.

Póngase como ejemplo al País Valenciano, que no consigue obtener una dotación suficiente con un reparto justo de los Presupuestos Generales del Estado por mucho que su gobierno autonómico patalee.

Desde el punto de vista público, el País Valenciano esta lisa y llanamente arruinado -por mucho que sus gobernantes actuales se nieguen a utilizar este concepto, supongo que por el qué dirán- con una carencia de fondos públicos impropia de su número de habitantes.

Los sucesivos gobiernos del PP en la tierra levantina, saquearon las arcas públicas a golpe de macroeventos, despilfarro inusitado y corrupción generalizada. Así, una comunidad autónoma que suele aportar más o menos el 10% del PIB, se ve ahora marginada económicamente por el mismo partido que la saqueó.

Pero lo más grave es que, desde el punto de vista político, el País Valenciano no tiene nada que ofrecer, ningún cartucho para negociar. Sólo un cabreo generalizado que ni siquiera comparten los votantes valencianos del partido conservador.

Al final, aunque sea contra las conciencias de quienes no compartimos suficientemente el nacionalismo, va a ser necesario de que los valencianos nos convirtamos en una amenaza, ya que por justicia nada conseguimos.

De esta manera, supongo que los altos cargos del PP son conscientes de su propia paradoja: la de combatir el nacionalismo al mismo tiempo que lo alientan al comprar sus voluntades para obtener sus votos en las Cortes.

Y siguiendo con esta secuencia lógica, también habría que deducir que el separatismo catalán acabará arreglándose con dinero, se produzcan o no agravios comparativos entre las voluntades ya compradas y las que se quedan con el trasero al aire, sin el dinero suficiente para gestionar adecuadamente sus competencias.

Cuestiones como estas son las que impiden que una gran cantidad de ciudadanos españoles confíen en sus gobiernos, viendo como la política es un cambalache más de dudoso nivel ético y moral.

¿Habrá que animar a Compromís a que acreciente su naturaleza nacionalista? ¿Habrá que extender por la tierra valenciana el ansia de separatismo suficiente para que el gobierno central nos sienta como amenaza con suficiente poder negociador?

Algo habrá que hacer, mientras los actuales gobernantes del País Valenciano no dispongan de voluntades que comprar.

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LA YENKA

“Yankee go home”

ATRÁS. Me bailo hoy una Yenka sesentera, con el muy desagradable, imprudente e inculto Donald Trump, cuya gira por Oriente Medio y por Europa está siendo una nueva muestra del imperialismo norteamericano más agresivo e insultante. Espero que los ciudadanos de EE.UU. no tarden demasiado en reaccionar y en ser conscientes del peligro que corren con semejante y despreciable espécimen al frente de su país.

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Mi lado femenino

Yo soy feminista

Valga el título como declaración de principios de esta nueva sección, destinada a promover -desde mi modesta aportación- la igualdad entre hombres y mujeres. La alternaré los jueves con FILOSOFÍA IMPURA, pues tan importante me parece la necesidad de pensar como que las mujeres sean consideradas iguales en todos los aspectos que hasta hoy todavía las mantiene discriminadas.

Empezaré por decir que mi buena relación con las mujeres ha sido una constante a lo largo de mi vida, en la que con ellas he ejercido el papel de alumno en todos los niveles, de amante hasta la promiscuidad, incluso de “aspirino” en bastantes ocasiones, porque yo sí que creo en la amistad entre ambos sexos.

Y seguiré explicando que mi feminismo se ha ido acrecentando con el tiempo, lo que para mí es una prueba de que esta asignatura, tan pendiente en la sociedad, se puede aprender, entrenar y asumir con el tiempo y, sobre todo, con el ejercicio de la tolerancia y de la justicia en el sentido más amplio de la palabra. Como un hecho cultural más.

Desde muy joven, y sin renunciar a mi amistad con los hombres y a mis pandillas juveniles, ya maduras, siempre me he sentido culturalmente más proclive a tratar con mujeres. Quizá porque he tenido la suerte de encontrar grupos de amigas en las que los temas de conversación sólo recurrían a la frivolidad por la necesidad de mantener el buen humor que en toda tertulia debe imperar.

Este propio y natural acercamiento mío a las mujeres -por razones de inteligencia y de empatía emocional-, contrasta lamentablemente con las muchas frustraciones que he sufrido en gran cantidad de charlas con tíos cuya actitud hacia la vida, y más específicamente hacia las féminas, me ha producido vergüenza ajena y un profundo desagrado. De hecho, en las comidas o cenas de parejas, siempre he preferido que nos mezcláramos ambos sexos en la mesa a que los hombres se sentaran en un lado y las mujeres en el otro, situación esta última que siempre me ha ocasionado un profundo aburrimiento y un desasosiego capaz de desear que se acabara el evento.

También quiero aclarar que se puede ser perfectamente heterosexual y feminista, al mismo nivel que creo que todavía quedan muchas mujeres por las que, a veces, no apetece mover ni un dedo. Aunque eso también ocurre con los hombres, que burreras hay por todas partes.

Pero así, en general, me declaro hoy claramente feminista y dispuesto a colaborar en la medida de mis posibilidades a la rotura de ese ya tópico techo de cristal, que impide a tantas mujeres el reconocimiento de sus méritos en igualdad o, simplemente, mantener la vida ante la violencia de género.

Espero que esta nueva sección sea bienvenida, con la promesa de ir sucesivamente tocando temas que demuestren que el feminismo es necesario. Más que nunca.

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LO QUE HAY

Malditos por siempre

Hoy, LO QUE HAY se viste de luto por el atentado de Manchester. No escribiré ni la Yenka ni muchas letras en este post. Ni lo enviaré por Twitter esta tarde a los colegas como tengo por costumbre.

Los terroristas han pasado una nueva línea roja al asesinar a nuestros hijos, niños, adolescentes, jóvenes.

Sean malditos por siempre estos bastardos que matan sin discriminación alguna. Y me da lo mismo que sean del ISIS, del gobierno sirio, norteamericanos, rusos o cualesquiera otros. Hijos de perra.

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LA YENKA

Malos modos

ATRÁS. Bailo hoy una Yenka regeneradora con toda esa gente que demuestra su mal perder, con modos contrarios a las esencias de la democracia y a la educación que se exige a todo aquel o aquella que ostenta un cargo público. No quiero meter más cizaña, así que evitaré nombrar “esa persona de la que usted me habla”, que anoche demostró una total falta de talante que bien merecería nuestro desprecio.

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LO QUE HAY

¿Vuelve el PSOE?

Muchos replicarán que el PSOE no se ha ido nunca, lo que es teóricamente cierto. Pero me resulta innegable que en los últimos años, el partido socialista se había ido plegando a políticas cada vez más derechizadas y cómplices con los poderes establecidos. Y para muchos, como yo, eso no era el PSOE que deseábamos.

La impresionante victoria de Pedro Sánchez, nuevo Secretario General electo, despierta, sin pensar más allá, nuevas ilusiones entre la militancia del partido al igual que anima a millones de simpatizantes que estábamos totalmente en contra de sus gerontocráticos barones -sea cual sea su edad- y sus pobres y conservadores ideas.

De hecho, me consta que muchos ciudadanos estarían -estaríamos- dispuestos a volver a votar al PSOE, si Pedro Sánchez es capaz de hacer que esta nueva ilusión se tangibilice en programas que nos devuelvan los derechos civiles secuestrados y que planteen nuevos proyectos orientados a disminuir la desigualdad y a recuperar el avance de España.

Jóvenes y maduros con espíritu de lucha, hemos estado años bramando contra ese PSOE dominado por un aparato absolutamente obsoleto, que ni siquiera con sus servicios prestados en décadas pasadas, fue capaz de mantener la fidelidad de nuestro voto. De hecho, nos forzaron a votar a otras alternativas.

Y entre los componentes de ese aparato y sus capitostes históricos, basta recordar nombres de los que, directa o indirectamente, provocaron ese golpe interno que en octubre pasado defenestró violentamente al hoy reelegido Pedro Sánchez.

Felipe González, Alfonso Guerra, Fernández Vara, García-Page, Lambán, Puig, el mismísimo Zapatero, apoyados por traidores como Hernando, Luena y otros, con la anuencia de Eduardo Madina y el economista José Carlos Díez -que han redactado, respectivamente, las ahora inútiles ponencias políticas y económicas para el próximo congreso-, son sólo algunos de los que se apuntaron a una Susana Díaz, cuyos únicos méritos son chillar más que nadie su “¡Quiero ganar!”, mientras Andalucía sigue hundida con uno de los porcentajes de paro más elevados de Europa tras más de treinta años de gobierno socialista. Esa misma Susana Díaz, prepotente hasta la infidelidad más escandalosa, que anoche demostró una vez más su calaña, con una postura de mal perder que resulta impresentable para un partido con la historia del PSOE.

Con personajes como estos pululando en el cuadro de mando del partido, no va a resultar fácil conseguir la paz interna y la unidad que muchos deseamos de una vez. Máxime en unos momentos en los que el populismo impera tanto en España como en Europa, a costa de que las organizaciones socialdemócratas se estén hundiendo miserablemente.

Nos encontramos pues ante la posibilidad de que en el seno del partido socialista se abra paso un auténtico recambio generacional -tanto en la edad como en la mente- que devuelva al que fue un partido de gobierno al lugar que nunca debió perder. Ojala.

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