LA YENKA

Murphy y el PSOE

IZQUIERDA. Aunque ya es sabido que lo que puede ir mal acabará mal, me dispongo a bailar la Yenka con los militantes del PSOE, quienes con más o menos ilusión van a votar este próximo domingo a su futura o futuro Secretario General. Debe resultar muy doloroso acercarse a las urnas, siendo conscientes de que sea cual sea la decisión del voto, “algo se rompe en el alma cuando un amigo se va”.

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FILOSOFÍA IMPURA

Mirando hacia atrás con ira

Es evidente. Nuestro país se está quedando atrasado a pasos agigantados. La ira ha tomado posiciones en nuestra sociedad y en nuestros aparentes representantes, los políticos. Una ira que se empeña en las posiciones más reaccionarias y en la manía habitual de recrearse en el pasado, para bien o para mal.

En la gestión de cualquier proyecto, sea este privado o público, particular o general, existen dos caminos que siempre deben coexistir: el operativo, que intenta resolver las cuestiones de cada día, y el estratégico, orientado a hacer realidad nuevas soluciones y visiones adecuadas para avanzar.

Pero en la política española, las estrategias de futuro brillan generalmente por su ausencia. De hecho, tanto nuestros gobernantes como nuestros parlamentarios se han convertido en una pandilla de reaccionarios cabreados, que impiden trabajar para superar nuestra actual desigualdad y para obtener un futuro halagüeño de España.

Al PP, con el gobierno central al frente, sólo le preocupa tapar -con todo tipo de ardides, incluidos los relativos a la justicia- sus inmensas corruptelas, así como
plantear unas políticas presupuestarias orientadas a enriquecer a los que ya son poderosos o a satisfacer las exigencias europeas sobre el déficit. Mientras, deja abandonada a la mayor parte de la sociedad -no olvidemos nuestro elevado porcentaje de pobreza- y hace caso omiso a los avances tecnológicos, a las energías renovables y otros proyectos de gran calado, que modernizarían nuestro país en un periodo relativamente corto. Y lleva a la palestra esta dejadez con actuaciones sustentadas en la ira que define a los chulos y a los injustos.

Por su parte, el PSOE anda buscando desde hace ya tiempo unas esencias perdidas años ha, prospección que intenta resolver con una pelea interna y una falta de proyectos para la buena marcha de España que puede condenarlo a una caída sin paliativos, similar a las debacles socialdemócratas ya acaecidas en el resto de Europa. Una pérdida de esencias de izquierda entre los socialistas que se han ganado a pulso, con su inacción, su alejamiento de los problemas de los ciudadanos y sus posturas navajeras destinadas únicamente a alcanzar el poder interno en sus maltrechas filas.

Podemos, ni avanza ni deja avanzar. Sólo pregona, de manera harto panfletaria y cabreada, los defectos de los demás, impidiendo en muchas ocasiones que proyectos interesantes puedan ver la luz, convirtiéndose así en una de las decepciones más notorias de la política en los últimos años. Poco o nada queda ya de aquel ilusionante 15M que Podemos dice representar.

Y, por último, Ciudadanos representa otra gran frustración. Sus promesas de regeneración democrática, de luchas contra la corrupción y de modernización del país, se han quedado en agua de borrajas, abducidos como están por la ira del PP.

No hago mención a los partidos nacionalistas, porque andan encerrados en su propio juguete -que diría Juan Marsé-, preocupados de sus reinos de taifas y con las posiciones retrógadas y egoístas propias de los que sólo aspiran al establecimiento de fronteras que les protejan su riqueza o les aíslen de la justicia anticorrupción.

En filosofía, impura una vez más, estas miradas hacia atrás con ira se reflejan en los pensadores de corte tradicionalista o reaccionario que siempre han tenido sus propios planes para la aparente modernización de España, aunque sus modos de abordar las cuestiones intelectuales fueran hostiles a la democracia y al auténtico avance social. (Mi agradecimiento a Álvaro Castro Sánchez, de cuyo ensayo “Filosofía y Ciencia en el Pensamiento Reaccionario Español” he tomado hoy mis necesarias conclusiones)

Como antídoto a tanto olor a naftalina, recomiendo el visionado de la serie “Cuando ya no esté”, dirigida y presentada por Iñaki Gabilondo -disponible también en YouTube-, en la se nos muestra el presente más avanzado a nivel mundial y las tendencias que definen la probable trayectoria de la humanidad. Un cúmulo de mensajes de modernidad que reflejan ese gran cambio que en España se sigue dejando de lado.

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LA YENKA

Amor asesino

ATRÁS. A ver cómo explico esto, más que nada para saber con quién voy a bailar hoy la Yenka. Una mujer y un hombre, ambos policías locales de Barcelona, compañeros de patrulla y amantes, asesinan y carbonizan a un tercer agente de la Guardia Urbana que fue en su día noviete de la la primera, famosa en el Cuerpo porque con anterioridad trascendió una foto suya mamándosela a otro colega. Los tres, la pareja y el muerto, ya habían sido investigados por diversos sucesos contra ciudadanos, homicidios y palizas incluidas, pero seguían en su puesto y, evidentemente, armados ¿Será cierto que muchos delincuentes acaban siendo policías o es al revés? ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

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LO QUE HAY

El ciberataque

Menuda la que se ha liado durante estos últimos días con el ya tristemente famoso ciberataque, que ha dejado secuestrados los archivos de miles de empresas y grandes organizaciones a nivel mundial.

Se atisba ya la realidad de aquella antigua leyenda urbana que otorgaba a grandes empresas informáticas, como Microsoft, el poder de dominar a los estados bajo la amenaza de paralizarles el país.

Ya está pues aquí la guerra cibernética, que tras diversos ataques más o menos masivos, se presenta ahora en sociedad con toda la crudeza de un conflicto bélico mundial, el tercero.

Si uno hace caso a todo lo que lee sobre este masivo ataque a las computadoras, podría resultar verdad que el origen del virus se encuentra en la NSA (Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU.) que lo inventó para atacar a terceros cuando lo estimara necesario. Virus que dicen les fue robado por terceros -no se sabe quienes, aunque las recientes declaraciones de Julian Assange nos indiquen que las agencias de seguridad norteamericanas son de todo menos seguras- que ahora devuelven la jugada corregida y aumentada, dejando con el trasero al aire a las medidas de protección informática existentes.

Y como era de esperar, los dirigentes de las principales potencias mundiales empiezan a echarse los trastos a la cabeza, acusándose mutuamente de ser los causantes del ciberataque. EE.UU. acusa a Rusia. Esta devuelve la acusación a EE.UU., quienes culpan ahora a Corea del Norte. China, por una vez, se abstiene.

Y en medio de todo este desastre, reproches y caos sin control, aparece un joven informático británico, que descubre un dominio sin registrar entre los códigos del gran virus y con escasos 10 euros lo compra y ¡Eureka! Era la clave prevista por el equipo causante del ciberataque para paralizarlo ¡Manda huevos!

Solo pensar en manos de qué clase de ineptos está nuestra vanguardia tecnológica, siempre superada por piratas de toda calaña, provoca un cierto temblor de piernas. Porque el mundo en el que vivimos está totalmente mecanizado y cualquier acción cotidiana se rige por algoritmos y terminales informáticos.

Habrá que esperar a que el fundador de Wikileaks publique ese 99% de la información que posee sobre los servicios secretos del mundo, como ha prometido. Documentación que parece demostrar que los humanos, por muy sofisticadas que san nuestras herramientas, somos codiciosos e imperfectos hasta la imprudencia.

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LA YENKA

El debate

IZQUIERDA. Por orden del número de avales conseguidos, me bailo hoy una Yenka con los candidatos a la Secretaría General del PSOE, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López, que hoy debaten en Ferraz y ante los medios, sus escasas ideas para el bien del partido y de nuestra ciudadanía. Poco se les ha escuchado que no haya sido en clave de ganar u obtener la paz interna. Como si a los ciudadanos nos importaran un carajo sus ambiciones personales. Al PSOE le espera el pozo en el que ya han caído los demás partidos socialdemócratas europeos. El pozo del ostracismo, ganado a pulso por neoliberales y coñazos.

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LO QUE HAY

Abulia, sin excusas

Cierto, llevo meses sin escribir. Lo que en principio fue una simple interrupción para atender a un familiar con un pié fracturado, pronto se convirtió en la temible -por cómoda- molicie de la nada. Esa que te lleva a un estado de abulia, asténica o no, y que te mete sin que te des cuenta en el pozo de la apatía más absoluta.

Así que una vez reconocido el asunto, lo primero que debo hacer es dar las gracias a todos esos amigos y amigas, reales o virtuales, que me han cantado las cuarenta, a veces con suavidad y otras con crudeza.

Y no será porque durante este tiempo de ausencia no hayan pasado cosas, que motivos para escribir, incluso con fiereza crítica, no han faltado. Reconozco que casi cada día me pasaba por la cabeza una temática adecuada para meter caña, denunciar o manifestarme indignado. Pero que si quieres arroz, Catalina. Ni una letra he sido capaz de añadir a tanto despropósito nacional e internacional. A la corrupción, a la inopia de nuestros partidos políticos, al crecimiento de la autarquía, al desmadre mundial generalizado, que entre otros efectos, sitúa a la estancada Europa en medio de la pinza que le están provocando norteamericanos y rusos, bajo la mirada cómplice de China.

Ni siquiera las primarias del PSOE, que escenifican en España el desprestigio generalizado de la socialdemocracia, me han motivado a escribir durante este tiempo.

Sólo la dejadez del Partido Popular, que se limita a recrearse en el pasado, mientras el futuro de toda la humanidad está en juego con cambios que están provocando más ceguera que proactividad, me ha servido de guindilla en el trasero para decidirme a moverlo y volver al teclado.

Porque además de manifestar mi propia catarsis, hoy quiero decir algo: el inmovilismo es malo y contagioso. Es capaz de borrar la ilusión de la mente de los ciudadanos y castrar, negando la vez, a los que quieren salir de esta inacción que nos está llevando a uno de los errores colectivos más significativos de la historia.

Es pues el momento de volver, no solo yo, a tomar el timón de nuestras vidas y de pergeñar un futuro que pinta de otro color, que presenta otras formas y, sobre todo, que propone inevitablemente otros conceptos que van a cambiar radicalmente las costumbres y modos de la humanidad.

Tenía, por fin, que reaccionar. Bien hallados, amigos.

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