ATRÁS. Los acosos sexuales de un famoso productor holivudiense a decenas de actrices y aspirantes, me obligan a bailar la Yenka con todas esas mujeres que han tenido que «pasar por la piedra» para obtener un trabajo digno. Aunque nunca olvidaré cuando en mis tiempos juveniles, que me llevaron a TVE, escuchaba como determinadas presentadoras y actrices habían alcanzado su estatus en la cama o practicando felaciones en cualquier rincón del ente. Hombres que practican rijosamente su poder. Y mujeres, algunas de ellas, que se han vendido como prostitutas de lujo. Todos ellos y estas, fuera de nuestras vidas ya.
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Los males del nacionalismo
DERECHA. Bailo hoy una Yenka desesperada con todos los que se definen como nacionalistas y que, como nos recuerda la Historia, casi siempre resultan peseteros, insolidarios, xenófobos, pacatos, intransigentes, paletos y bastante antidemocráticos. Si los nacionalistas quieren cambiar su entorno -generalmente privilegiado- deben hacerlo en las urnas, eligiendo gobiernos integradores, modernos y con sentido de que la humanidad somos todos. Igual esto es mucho pedir.
Susana brava
ADELANTE. Bailo hoy una Yenka admirada con mi buena amiga Susana Gisbert, fiscal de violencia de género, activista de muchas causas sociales más y escritora, que ha vuelto a ser laureada al quedar finalista en el Certamen de relatos Beatriz Civera. Susana Gisbert, mujer de izquierdas y demócrata hasta las cachas va a necesitar con urgencia una nueva estantería para colocar todos sus premios literarios. Bien podríamos hacer sus muchos amigos y amigas una colecta para comprarle una en Ikea, que no creo nos dé para más.
Perdedores en Cataluña
ATRÁS. Me toca hoy bailar una Yenka solidaria con todos esos catalanes que se niegan a la independencia, y que están siendo amenazados, insultados, perseguidos e incluso proscritos por unas hordas, que en su cerrazón, están forzando la máquina del Sí en el referéndum hasta límites que rayan en el fascismo. Acabe la cosa como acabe, estos prepotentes que castigan a sus hermanos lo tendrán que pagar. Y lo pagarán.
Vaguedades progresistas
IZQUIERDA. Bailo hoy una Yenka lamentable con los dirigentes de la izquierda masiva -PSOE y Podemos- que con su mucho hablar y poco hacer, no han sido capaces de movilizarse con la presión suficiente para reconducir el asunto catalán hacia un espacio de entendimiento. No toda la culpa es del inmovilista y represor Rajoy. La izquierda oficial española no ha dado palo al agua en este caso.
¡Grande Rafa Nadal!
ADELANTE. Por encima de su último triunfo en el gran slam de EE.UU., bailo hoy una Yenka con Rafa Nadal por su perseverancia y pundonor, así como por su extraordinaria capacidad para reinventarse a sí mismo cuando ya muy pocos daban un duro por él. Ver a un tipo que lleva tantos años en el deporte volver al numero uno, con un juego poderoso, inteligente y muy físico, es todo un ejemplo. Y encima es buena persona, el tío.
Un arreglito, por favor
ADELANTE. Más vale tarde que nunca, así que hoy me bailo una Yenka federalista con el Secretario General del PSOE, que anda promoviendo -parece que con cierto exito- una comisión en el Congreso de los Diputados que estudie el futuro panorama autonómico de nuestro país. Ojalá salga algo positivo de esta comisión y se pueda adaptar nuestra actual Constitución a las realidades de las regiones de España. Pero sin discriminaciones ¿eh?
La alevosía de Pablo
ATRÁS. Bailó la primera Yenka de la temporada con el cada vez más peligroso Pablo Iglesias, que está destrozando poco a poco las esencias de Podemos a base de decisiones dictatoriales y pertenecientes a la vieja política, la de las puñaladas, no a la nueva. Sus maniobras para hacerse con el poder de las comisiones de garantías de su partido durante el silente mes de agosto, están sembrando tempestades hasta en sus propios afiliados. Una pena, una desilusión.
Pacto de Estado
ADELANTE. Bailo hoy una Yenka esperanzada con la subcomisión del Congreso, que hoy va a dar el visto bueno unánime al documento que sustentará la nueva Ley contra la violencia machista. Un proyecto, fruto de un pacto de Estado, que hasta ahora parece bastante completo en sus medidas y que abre una nueva puerta a la lucha generalizada contra tan cruel lacra. Esperemos a ver como queda para bailar otra vez de contento.
Pegarse un tiro
ATRÁS. Bailo hoy una Yenka llena de reproches con todos aquellos imbéciles que han declarado barbaridades tras el suicidio de Miguel Blesa. Que algunos de estos tarados sean además políticos de izquierda, me resulta aún más repugnante porque representan a millones de ciudadanos que les hemos votado. Blesa se pegó un tiro en el pecho, sí, pero esos tuiteros desalmados se lo han pegado en el pié. Gilipollas.