LA YENKA

Trump ya manda

DERECHA. La repugnancia no me impide sacar hoy a bailar la Yenka al nortamericano presidente “in pectore”, Donald Trump. Aún no es el mandatario efectivo de los EEUU y ya ha conseguido -bajo amenazas- que las compañías General Motors y Ford retiren las inversiones que tenían previstas para sus plantas fabriles en México. La que nos espera cuando gobierne realmente semejante bruto.

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LO QUE HAY

Yak-42: ¿tapón contra Aznar?

Creo que he empezado el año en estado conspiranoico. Tales han sido los desmanes acaecidos en el mundo, durante los pocos días que llevamos de 2017, que solo me faltaba que se publicara, precisamente ayer, el informe del Consejo de Estado sobre el accidente del Yak-42, que carga las tintas y las culpas sobre Federico Trillo y, por extensión, al gobierno de Aznar.

Así, compartiré por unos segundos eso de la antigüedad del caso -excusa esgrimida ayer por Rajoy para quitarse el asunto de encima-, pero solo será para preguntarme por qué se ha hecho público el ya famoso informe precisamente ayer, después de tantos años.

Y ahora soltaré la paranoia conspirativa: si como parece, Aznar vuelve a la palestra, hay que ponerle un tapón nivel Romay -qué casualidad, el ponente del informe es Romay Becaría- para que su ronda de próximas apariciones públicas, posiblemente para volver a la política a la derecha del PP, quede en agua de borrajas.

Además de la oportunidad o no de la fecha de publicación del informe, se da la circunstancia de que Romay Becaría es amigo personal de Mariano Rajoy y defensor de su cuerda, mientras Aznar representa la principal amenaza -aun estando latente- contra el Partido Popular, al que le restaría una elevada cantidad de votos si se presentara a unas hipotéticas elecciones, posiblemente previstas para más pronto que tarde, diga lo que diga el siempre mentiroso presidente actual del gobierno.

¡Uff, qué bien me he quedado! Tenía que soltarlo por mi propia salud mental, aunque esta parezca ya bastante deteriorada después de lo que acabo de escribir. Pero es que toda esta movida, que no me impide reivindicar justicia política para las familias de las víctimas de aquel fatídico y corrompido avión, huele que apesta.

Se cargan unánimemente las tintas sobre Federico Trillo, que no debería seguir un minuto más en su puesto de embajador en el Reino Unido, aunque por elevación ya son muchos los que incluyen a Aznar en su responsabilidad política sobre el accidente. y se esconde todo lo posible que Rajoy era nada menos que vicepresidente de aquel gobierno que durante su mandato tuvo que negar una y mil veces que las cosas se habían hecho de la peor manera posible.

Que asco producen los recuerdos de aquella etapa política -que tantos se empeñan en que sea solo historia- tan corrupta y engañosa en su triunfo económico. Y qué malestar producen esos políticos, que ante la situación de emergencia en que se encuentran actualmente tantos ciudadanos, están malgastando su tiempo en luchas intestinas que muy poco nos importan.

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LA YENKA

Año nuevo es solo un dato

ATRÁS. La masacre terrorista en la discoteca Reina de Estambul, cortó de raíz mi Yenka de año nuevo, que me resulta tan imprescindible como el concierto de Viena. Una vez más, la realidad de la muerte y el pánico nos recuerda que la transición de un año a otro no es más que una fiesta, sin significado alguno para cambios y propósitos. En cualquier caso, el cariño es el cariño, así que feliz año, queridos.

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LO QUE HAY

La prueba finlandesa

Ante un presente continuo, en el que el paro se convierte en un problema estructural, Finlandia se dispone a ensayar -por primera vez en el mundo- la llamada renta básica. Una noticia que ha pasado relativamente desapercibida, pero que conviene airear por aquello de las barbas del vecino.

El ensayo alcanzará inicialmente a una muestra de 2.000 personas, que percibirán 560 euros solo por ser ciudadanos finlandeses de pleno derecho y por el mero hecho de estar vivos.

Está previsto que esta prueba tenga una vigencia de dos años, tras los cuales se realizará el estudio socioeconómico correspondiente y se extraerán las conclusiones para ejercer las correcciones necesarias e implantar o no la renta básica indefinidamente.

Así, uno de los países que fueron líderes mundiales en tecnología -todos recordamos la marca de teléfonos móviles Nokia, que aún pervive pero en manos de Microsoft- es uno de los primeros en reconocer la evidencia de que mantener un nivel aceptable de empleo y bienestar social, resulta hoy por hoy imposible. En Finlandia, la tasa de paro actual se sitúa en el 9%.

Un reciente estudio de la universidad de Oxford confirma esta tendencia y avisa que el 57% de la fuerza de trabajo realizada por personas en los países de la OCDE está en riesgo de desaparición, ante el imparable desarrollo tecnológico y la automatización de los procesos.

Se debe añadir el consenso de los principales macroeconomistas mundiales en que acometer acciones sociales como las que se dispone a ensayar Finlandia, requiere el crecimiento, sí o sí, de los ingresos fiscales del Estado y, en consecuencia, la reestructuración de las tablas fiscales, cargando claramente el esfuerzo impositivo en los que más tienen.

Si volvemos la mirada hacia nuestro país -en el que algunos partidos han reclamado la implantación de la renta básica-, con una tasa de paro del 20% y una creciente precariedad en el empleo, conviene ser claros tanto desde la política como desde las organizaciones empresariales, sindicales y universitarias. No como hasta ahora, cuando una especie de cobardía generalizada oculta la realidad de las posibilidades de empleo en España.

No hace tanto tiempo cuando la mayoría de los sectores económicos españoles se basaban en la mano de obra intensiva, lo que dejó nuestra competitividad por los suelos con la entrada en el mercado de países con una mano de obra mucho más barata y carente de derechos laborales, amén de la carencia de obligación medioambiental alguna.

Y de esas apenas dos décadas hasta ahora, se ha mecanizado nuestra agricultura -además de contratar inmigrantes durante las crestas de trabajo-, se han automatizado nuestras fábricas y muchos de los servicios se han trasladado a Internet, dejando así por el camino tanto a las empresas que no supieron adaptarse a los cambios tecnológicos, como a los trabajadores que ya no resultaban necesarios para proceso alguno. Y la burbuja inmobiliaria -artificialmente hinchada- resultó ser la gota de agua que derramó una crisis generalizada.

Mientras tanto, ninguno de los gobiernos nacionales o autonómicos españoles ha realizado plan estratégico alguno, orientado a una reconversión transversal y vertical de nuestro tejido productivo, inacción que no les ha impedido malgastar en tiempos de bonanza y de carencia, así como mostrarse incapaces de establecer una fiscalidad más justa. Solo alguna empresa que otra ha orientado sus estrategias hacia fórmulas de negocio que aporten a la sociedad una gran ocupación y unos márgenes comerciales que permitan mantenerla ahora y en el futuro.

Esto es España, señoras y señores. Un país deprimido que gasta todas sus energías en la queja y en el recorte. En cualquier cosa menos en el avance.

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