LO QUE HAY

El poder de las fotos

Han tenido que ser las fotografías de las terribles cargas policiales de ayer en Cataluña, las que hayan dejado en el más absoluto ridículo internacional al gobierno de Mariano Rajoy, así como perjudicado la imagen de unos cuerpos de seguridad del Estado que tanto trabajo han realizado para servir en democracia y abandonar -al menos aparentemente- viejas costumbres de violencia de un pasado que no queremos revivir.

Ninguna de las múltiples estupideces e ilegalidades cometidas por el Govern de Cataluña, justifica ni de lejos que ayer se utilizara tamaña represión policial ni tanta violencia para combatir un problema político, civil y pacífico, por mucho que nos duela la posibilidad de que los catalanes abandonen España y queramos evitarla.

De hecho, el dolor ajeno que sufrimos ayer tantos telespectadores ante los impropios palos de las fuerzas del orden a gente sólo armada con papeletas y urnas, ha sido capaz de que por fin reaccionen, tanto gran parte de los ciudadanos españoles hasta ahora callados, como las autoridades de la Unión Europea, de muchos de sus países socios e, incluso, de los ahora bárbaros EE.UU. Sí bárbaros, porque esa es la imagen que ejemplifica Trump, como Rajoy aquí, aunque no todos los ciudadanos seamos de esa cuerda.

Y esa reacción nacional e internacional, debida como tantas otras veces al poder de unas fotos, se ha vuelto inexorablemente contra Rajoy, quien ha quedado como gran perdedor de un reto que nunca supo gestionar, y al que hoy se le reprocha desde dentro y desde fuera su inutilidad y su comportamiento, al tiempo que se le exige una solución pactada de inmediato. Tal es el miedo que producen los grandes disturbios que son malos para los negocios (léase convivencia).

Como prueba del daño producido al gobierno del PP por las fotos de las cargas en Cataluña, publicadas de inmediato en emplazamientos relevantes de los principales medios mundiales, basta que todos conozcamos la instrucción de repliegue de las fuerzas del orden, dictada por el Ministerio del Interior a partir del mediodía de ayer.

Poco me consuela haber formado parte de los muchos que avisamos a través de nuestros escritos, de que la represión no iba a ser una solución adecuada, sino más bien un doloroso culatazo en el hombro del represor.

Rajoy, al igual que los botarates que han llevado a Cataluña a un camino de dudoso retorno, debe desaparecer lo antes posible de nuestras vidas. España no se puede permitir estar gobernada por semejante inútil, que ha preferido la violencia a una política que no sabe practicar.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s